jueves, 30 de enero de 2014

DIGO:

El gobierno nacional, a través de la autoridad monetaria, al convalidar el precio oficial del dólar en $ 8,00  ha devaluado el peso nacional.

Es un artero golpe al bolsillo del trabajador que cobra sus remuneraciones en pesos y no, en moneda extranjera.

El gobierno devalúa y no “evalúa” el impacto inmediato que tal medida ocasiona en las variables económicas.

Por lo pronto, reconoce que la economía está sujeta al dólar, por lo cual el peso nacional  no vale nada.

Exijo ya una enmienda a la Carta Magna que imposibilite que un poder, en este caso el Ejecutivo, pueda a través de políticas monetarias alterar el valor del peso sin un debate previo en el congreso  y un plebiscito.

Este gobierno subsume el salario de los trabajadores a costa de honrar un modelo de reparto de la renta nacional en forma de subsidios a un segmento de familias, a modo de clientelismo.

Este gobierno apuesta a la inflación a través de la emisión de moneda para financiar los déficit fiscales de las administraciones.

La inflación se combate con ajustes fiscales, donde el gasto se ajusta al ingreso por recaudación. No se financia el gasto con endeudamiento.

Esto acarrea necesariamente un costo político. ¡Los votos no pueden comprarse , deben ganarse a través de políticas claras de inclusión y con funcionarios probos!


Conclusión:


“Una  inflación creciente y constante en la economía de un Estado sólo se explica a partir de un alto nivel de corrupción en sus administraciones" 

MI OPINION

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