Recuerdo
de una tarde sobre el caserón antiguo
De
oropel, va la siesta coronada en el viento,
junto
al pálido lumen de cansinas farolas;
tenue
llovizna riega el cerco de amapolas
del
antiguo caserón donde nació mi aliento.
Impronta
de un otoño, paisaje amarillento
que
se duerme en silencio, sangrado de aureolas;
en
aledaño, las sombras, prodigan cabriolas
tras
el escorzo axial de la luna en su elemento.
Queda
el recuerdo manso de una tarde cualquiera
atada
al poste rojo del caserón vencido,
¡tan
sólo una postal de aquellos años mozos
en
que conocí toda mi dicha verdadera!
y
resucitar quiero mis huesos en esos gozos
allí,
en mi estancia pobre, donde feliz he sido.
By
: Alí Al Haded
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