Regocijo
en plenilunio
Te
he visto transpirar, ¡oh, mi lumbrera!
entre
cielos y vastas geografías
y en
un romance tierno, la quimera
de
tu escorzo, pintó mis alegrías.
En
tu repulgue mudo, flota entera,
aquella
faz de nácar que parías,
y
divisé tu luz tan placentera
sobre
ese mar azul en que dormías.
La
bondad de tu lumen es un fresco
que
inmortaliza el ámbar en la roca;
hoy
la acuarela surge anonadada.
Nueve
fueron las lunas de tu boca
que
tornaron mi lienzo pintoresco
y
sólo fue de ti, ¡la pincelada!.
By:
El Arponero de la Tinta

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