En una tarde de otoño sobre la floresta
Con el
sesgo milagroso de la tarde,
va la
flora hilvanando los colores:
en un
remiendo rojo, en un remiendo azul
yuxtaponiendo,
al iris, el cielo
y
bostezando de fiebre sus aromas.
No queda
pausa para la migraña, en ciernes,
ni pálido
bosquejo en la floresta
sólo un
misterio que asombra:
el
decurso floreal de la aurora
una
evanescencia sutil sobre el pliegue.
Una
textura en el cuadro,
una
algarabía soñada y mil mariposas
tras una
brisa templada
y solamente
una pluma.
Y el
silbo de las aves cantoras,
el
egregio gorjeo de las ánimas
que
acompañan los sueños del hombre
validan
el encanto de un otoño
aquí, en
este vergel saturado de moles.
By :
Alí Al Haded

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