domingo, 27 de septiembre de 2020

A LA MUJER QUE AMO

 

 

Sé parir la burbuja de amor

cuando la tarde se desnuda,

acepto su voz en jarro

y lleno de vino mi copa;

al sesgo doy mi porfía

renovando la magia de mi querer.

 

En su cintura mis manos

y en sus pechos mi labio febril.

 

Acontecer y disparo de flechas

hacia la nube que muerde

la soledad; quiero el sabor

de sus caricias en un contubernio

de hormonas.

 

No me aflige el devenir

ni la distancia;

acepto la gracia de su querer.

 

Es un romance precioso

que llena de gozo mi alma

y de alegría el corazón.

No hay comentarios: