miércoles, 30 de diciembre de 2020

EN MI EPITAFIO



Alma que transitó por el hastió

en la pandemia gris de la agonía;

resacas de vivir en soledad

en la mitad oscura de la luna.


Inmenso frenesí de la locura

que niebla la razón tras los cristales

atropelladamente, en la desidia,

cuando la vida cruje en el calvario.


Infinitivo tiempo en que morir

no tiene bardo o cielo ni medallas

y el viento se acuclilla, tenuemente,

ante la tempestad de vivas voces.


No siento ya mi cuerpo ni mis obras

que conjugaron plena mi ignorancia

hoy desnudo ENTIENDO mi sopor.



No hay comentarios: