jueves, 23 de febrero de 2012

OPINO

Respecto al luctuoso episodio de la mañana de ayer en inmediaciones de la estación de ONCE que cobró 50 muertos y más de 700 heridos, donde el Estado dice que  se constituirá en "querellante" contra la empresa concesionaria, se trata de una aberración jurídica. El Estado como garante de la seguridad pública no puede eludir su responsabilidad y por tanto, debe asumir su grado de participación en el hecho, por negligencia en los controles. Entonces no puede actuar como opuesto a su propio interés.

El Estado no puede actuar, en este caso, como sujeto damnificado; pues es su obligación velar por la integridad y la protección de los ciudadanos.

Aquí se pretende subvertir el derecho y "crear" una figura jurídica incompatible con la realidad normológica. 

El Estado no puede "argumentar" la ignorancia de derecho, debe asumir potencialmente toda su culpabilidad "per se", y luego deslindar responsabilidades. Debe reconocer su rol como administrador por excelencia.

En Prima Facie, el Estado es CULPABLE y debe demostrar su inocencia. DIFÍCILMENTE pueda hacerlo  sí la justicia FUERA INDEPENDIENTE, pero actualmente la JUSTICIA responde al poder y falla arbitrariamente en favor del Estado.

Yo quiero que el MUNDO y LA PRENSA INTERNACIONAL se hagan eco del contubernio entre poder y justicia en la ARGENTINA.

Aquí se sustituyó el DERECHO a cambio de la prebenda y la CORRUPCIÓN.

LAMENTO QUE MUCHOS ARGENTINOS HAYAN MUERTO EN UN ACCIDENTE QUE PUDIERA HABER SIDO EVITADO.

¡LA CORRUPCIÓN NO HA QUERIDO!

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