jueves, 14 de junio de 2012


A UNA MUSA II

En el arcón archivo las primeras
impresiones que hurgaron las palabras
sobre el papel, de nuestro gran amor
que ayer fulgió tras largas primaveras.
Y guardo en el arcón los sentimientos
que la pasión legó con grandes letras.

Ellas, de oro, coronan las sinceras
pasiones arraigadas en los cuerpos
donde ardieron, y fulgen en los vientos
como holgazanas hojas de un otoño
que, de dorado, fueron el asombro,
¡la dimensión del estro de las eras!.

Y guardo en el arcón, el beso tibio
y toda la humedad de tu preciada
corola, que humectó mi trasnochada
juventud y llenóme de tu gracia.

Hoy ya distante; sin embargo siento,
en mis labios la miel o la ambrosía;
ricos manjares llenos del ungüento
de la mamaria glándula divina. 


Ali Al Haded



2 comentarios:

Vicente Rubio dijo...

Arponero, un diez para la "chavala" y otro para ti.
Un abrazo y adelante

elarponerodelatinta dijo...

¡Gracias amigo!

Cordiales saludos