A
LA DERIVA TRAS EL COLAPSO DE OTRA IMPRONTA
(RENACIENDO TRAS LAS OLAS)
Nunca
sabré de que me habla la tarde
aunque,
por cierto, dejaré en ella mi aliento
Nunca
sabré de la sal de los mares
no
obstante, esperaré del vientre, su espuma,
tras
la caricia del viento.
Ni
toda la tarde, ni todo el mar
hundirán
su pecho en mi lámina;
Mudaré
de constante frenesí
en
un atisbo rufián y lisonjero;
y
cuando, tristemente, los ojos al paso
de
la puerta oscura, hayan dado el criterio...
¡Veré
tan nítido la luz del concepto más acabado!
¡Por
fin, habrá amanecido,
y
quien pueda rugir el asombro
dulcificará
su estirpe
en
un errante bostezo!
¡No,
los guardianes de la tabla rasa
me
herirán con sus sermones
mi
pecho arponero!
Acaso
una sola palabra me indicará
a
donde mora la luna
y
ya, depositado todo el peso de la nostalgia
en
un molde,
En
el trapecio del augusto espacio nutrido,
salpicado
de llanto el papiro,
una
forma nueva imaginará
otro
corazón sufragante...
sobre
una chalupa de ámbar Y FUEGO.
By : El Arponero de la Tinta

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