El chorreo de dinero público que
hubo por parte de la administración saliente es inconmensurable. Habrá que
investigar de donde provino el dinero secuestrado a López, ex funcionario de la
Nación del gobierno anterior, y conocer a los empresarios que aportaron esa
suma en moneda extranjera y para qué.
La Justicia debe ser implacable y
llegar hasta el hueso de esta inefable corrupción y meter presos a todos los
delincuentes que amparados bajo la bandera nacional nos robaron un país y
medio. Asimismo, confiscar todo el patrimonio de estos delincuentes y meterlos
presos en cárceles comunes.
Aparentemente, aquí hubo un plan
sistemático de chorreo contra el Estado, una luz en verde para el robo a
diestra y siniestra. Fue la década robada a todos los argentinos y habitantes
de esta patria ilustre, por una horda de corruptos que se apoderó del poder para incrustar un relato de INCLUSION
otorgando subsidios y prebendas a las clases más humildes para obtener un
cheque en blanco a través de la adhesión popular y del voto, para robar así con
legitimidad democrática.
¿Cuánta de la plata secuestrada
no provendrá del tráfico de armas y de drogas, de la trata de personas y del
juego clandestino?
No es la obra pública únicamente
la que provee de coimas, habrá que ir hasta el hueso de la corrupción y
descubrir de donde, – cuando el sistema
de cambio estaba en el corral – se
obtuvieron millonarias sumas en dólares y otras divisas; también, quienes las
erogaron.
Además, si un solo funcionario
(ex) obtuvo semejante facilidad para armarse de casi 9 millones de dólares, ¿cuánto
más ex funcionarios podrían haber usurpado otros tantos millones?
Quiero aclarar que el dinero de
las coimas implica sobreprecios en la obra pública, que la coima implica
también partidas de presupuesto para la atención de la seguridad, la justicia,
transporte, telefonía, propaganda, campañas contra el delito, horas extras al
personal, servicios informáticos, etc. TODO ES DINERO PÚBLICO.
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