El paro de actividades en las líneas se subte por diez días consecutivos no sé si obedece a una interna política entre la Ciudad y la Nación; lo que sí, me queda en claro, que hubo una salvaje postura sindical que afectó al usuario que se sintió rehén de los caprichos de actores que malinterpretaron el mandato de las bases.
Creo que los “metrodelegados” hicieron un abuso de poder en contra de la ciudadanía y merecen un castigo ejemplar por parte de la JUSTICIA.
Son realmente “una desgracia” para la gente que anhela trabajar y cumplir con sus obligaciones y debieran ser cesanteados sin miramientos de ningún tipo. ¡A la calle, forajidos!
Espero que la empresa de subtes les descuente los haberes a todos los trabajadores que participaron de este paro insensato y descomunal.
Me agradaría que en futuro próximo se discuta a nivel legislativo hasta dónde un paro de esta magnitud, que afecta derechos legítimos de los usuarios y adquiera tamaña dimensión, no constituye una causal de atentado contra la ciudadanía y se materialice una ley que sancione con penas de prisión efectiva a quienes promuevan medidas que afecten a usuarios de servicios públicos.
Si bien el derecho de huelga esta garantizado por la Constitución Nacional debe haber un sensato uso de esta forma de reclamo; de lo contrario, el peor escenario de la ARGENTINA se verá reflejado en el acatamiento irrestricto de la ley , y no, en su quebrantamiento.
MI OPINION
No hay comentarios:
Publicar un comentario