Ninguna descendencia
Cielo emancipado de nubes
a la caza
de un mar voluble de espumas blancas;
el ajetreo de gaviotas
y la tarde que expira...
Una silueta de mujer entre las olas
y las barbas en remojo de Neptuno,
una chalupa
y un capitán enamorado del reloj
(que deja sus ojos en la mar
clavado, tras el magisterio de las olas).
Una enorme teogonía espacial
y un abecedario a la deriva...
Una cruenta batalla de soledades
y un disperso calendario
sin días;
El vaivén de las aguas,
un vino espumante
y la fiebre suicida.
- La perfomance del marino
obedece a una triste historia
donde la huella
se perderá con su apellido
en la salitre del mar -.
By: Alí Al Haded
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