Respecto al paro de trenes del día 3/07/2013 que se hizo
sentir en Capital y Gran Buenos Aires,
considero que fue una medida fuera de lugar y violatoria de los derechos
legítimos de los ciudadanos de viajar a sus lugares de destino.
Me parece excelente que se
promueva una demanda penal contra el impulsor de esta salvaje medida que afectó
a casi un 1.000.000 de usuarios del servicio de trenes.
Debemos llamar a las cosas por su
nombre y decir que el paro de trenes
decretado por la FRATERNIDAD fue un atentado
criminal contra el pueblo todo . Ya no es posible tolerar que una sola persona
pueda, a partir de su puesto de sindicalista,
poner en zozobras al pueblo trabajador .
Espero que se tomen las medidas
correspondientes de sanción hacia la persona que decretó el paro y también contra aquellos
otros dirigentes gremiales que prestaron su adhesión a la misma y provocaron el
caos en el transporte público de pasajeros.
Asimismo, exijo inmediatamente del Congreso una
ley que declare a los SERVICIOS PÚBLICOS, “esencia del Estado de Derecho
y pilar de la armonía ciudadana”
y que legisle penalmente que
todo recorte en su suministro sea catalogado como ACTO de SEDICIÓN.
Todo reclamo sindical para ser
justo debe priorizar el respeto a los ciudadanos como ley primera.
QUE hagan una huelga de hambre,
liberen los molinetes, promuevan festivales con pancartas de sus reclamos, busquen formas más inteligentes de protestas
pero que no le asesten a los ciudadanos un duro golpe a sus ansias de vivir en
armonía y dignamente.
¡SANCIÓN ECONOMICA A LA
FRATERNIDAD Y CÁRCEL A LOS SEDICIOSOS!
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