En la naturaleza no existe un axioma matemático que
amalgame o recicle lo denso de lo
estrecho. Esta peculiar manera de ver las cosas, a mi parecer, es fruto de la cota imaginaria que traza
nuestra geografía mental en torno a un mapa, llamado conocimiento.
En la naturaleza, los árboles son
árboles, los pájaros son pájaros y los océanos son extensos volúmenes de agua
que aprisionan las bellezas de los mares.
La subjetividad del hombre que
escruta los mares con su arpón en busca de, transporta una falacia: su criterio
a priori, forjado en una escolástica de ilusiones fantásticas.
En este ejercicio de “adivinación
inteligente “ se inscriben las teorías más odiosas sobre el génesis del mundo ,
por ejemplo, el BIG BANG.
A propósito de tal consideración,
el poeta, decanta su asombro y procura lo suyo.
EN TANTO Y EN CUANTO
Tatuado espectro en
la rareza
simulando un oprobio
se deja ver
atropellado de penas
(ALMA)
Abroquelado en la
ecuación del tiempo
muerde
caprichosamente la ubre
de un paradigma
(MUJER)
Y nada puede ser tan
estrictamente cierto
como una gota de agua
que en si misma
lleva la codificación
del universo,
ni tan horrorosamente
consumado
como el fuego que
precede a las cenizas.
Y, sin embargo,
a pesar del desvarío,
una teoría odiosa
pretende explicar el
origen de una lágrima
(BIG BANG)
By : Alí Al Haded

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