jueves, 7 de noviembre de 2013

Hoy, escribe el Arpón

Mi gloria es un furor incontenible de franqueza

Vocación de toro tiene mi alma en la arena;
Fiera que arremete ante el matador y su sable;
Estricta justicia entre mis ojos de rabia llevo
Ante un sinnúmero de aplaudidores en la platea.

Penacho morisco y negro como la noche
En mi coraza tengo para ofrendar
Y los cuernos afilados y en lo alto;
Resoplido doy ante la doma
Y soy estampida roja como el vino.

Mi ser ha sido concebido para batallar
Y dar hermosura al anfiteatro
Y relegar al mozo a una torpe hazaña
¡querer asir la gloria mostrando su miseria
haciendo estirpe de una enjundia carnicera!

¡Yo retengo mis patas en las arenas
Y doy batalla hasta morir
Hasta el último resoplido!

Mas tú, torero, sólo vives del aplauso
Y de la estima de una torpe multitud
Que te aprecia por el mato

Mañana, no serás aplaudido
Cuando el cuerno te atraviese el vientre
Y la guadaña te afeite el lomo

Y seas otro cadáver lustroso,
En la arena...
Donde matas y donde mueres.



By : El Arponero de la Tinta

2 comentarios:

JOSE-MARIA dijo...

Es precioso. Gracias pro compartirlo.

JOSE-MARIA dijo...

El poema es precioso. Gracias por compartirlo.