EN
LA SANGRANTE ARENA
(un
arponero antiguo que nunca concibió la dicha de
amar a otra mujer, por respeto a la sal de su mágica compañera)
Silbo
en la cota...
¡grita
su placebo, el mar!
Ningún
papel enroscado en el viento
¡nada
de barriletes ni humo!
(NINGUNA
BARCAZA)
Un
cielo ceniciento
y
la batalla de la fiebre en la dársena.
EL
ESPEJO Y LA GRIETA
los
ojos grises y los labios apretados
Un
juramento ...
y
la porfía del marino buscando su destino.
Trece
pasos en la popa de su nave
y
una contraseña.
¡Qué
importan los relojes
o
el paradigma de su trazo!
Un
cigarrillo en la boca
y
el miedo de no ser...
un
nudo en la garganta,
y
un reloj que marca un instante
en
una postal azul.
Las
gaviotas pululan entre los vientos
y
una cortina de misterio regala
un
silencio.
Atrás, musita la huella
del
insigne capitán en la ensenada.
(La
vida, lo aprisiona en la bahía
donde
los corazones que maduran el amor
desfallecen
tras el aquelarre,
¡no
saben del by pass!).
Trece
coronas
y
un jazmín custodian su fiel relato de amor
bajo
un cielo hechizado de luces.
¡En
un destierro la fe del pronombre
Busca
su grito
Tras
el augusto silbo de las gallaretas!
By : El Arponero de la Tinta

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