domingo, 22 de junio de 2014

EN LA SANGRANTE ARENA


(un arponero antiguo que nunca concibió la dicha de amar a otra mujer, por respeto a la sal de su mágica compañera)


Silbo en la cota...
¡grita su placebo, el mar!

Ningún papel enroscado en el viento
¡nada de barriletes ni humo!

(NINGUNA BARCAZA)

Un cielo ceniciento
y la batalla de la fiebre en la dársena.

EL ESPEJO Y LA GRIETA
los ojos grises y los labios apretados

Un juramento ...
y la porfía del marino buscando su destino.

Trece pasos en la popa de su nave
y una contraseña.

¡Qué importan los relojes
o el paradigma de su trazo!

Un cigarrillo en la boca
y el miedo de no ser...
un nudo en la garganta,

y un reloj que marca un instante
en una postal azul.

Las gaviotas pululan entre los vientos
y una cortina de misterio regala
un silencio.

Atrás,  musita la huella
del insigne capitán en la ensenada.

(La vida, lo aprisiona en la bahía
donde los corazones que maduran el amor
desfallecen tras el aquelarre,
¡no saben del by pass!).

Trece coronas
y un jazmín custodian su fiel relato de amor
bajo un cielo hechizado de luces.

¡En un destierro la fe del pronombre
Busca su grito
Tras el augusto silbo de las gallaretas!



By : El Arponero de la Tinta

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