Existe
la gracia y el arte
donde
la ondina transpira el alma
tras
acabado bosquejo de sol
cuando
la mar vomita su espuma;
Existe
el afluente del beso,
donde
ruge la savia de la natura
tras
el criterio del bosque
cuando
dos almas se miman;
Existe
el frenético ardor
cuando
la brisa acaricia la mar
y
copula el arpón en la bruma.
Y
existe, también, la belleza
de
los cuerpos desnudos
cuando
el amor ...
enhebra
su aguja.
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