Confundir la militancia social
que surge desde las entrañas de la clase obrera y del entramado social más
vulnerable, que procura aunar voluntades a favor de sus derechos y tener un
protagonismo activo y representación en el poder, digo, confundir aquello con
esto otro, un pseudo ejercicio de liderazgo basado en el reparto de planes
sociales a dedo, electrodomésticos y tierras y chapas, etc. ; es, justamente,
el error de considerar “revolucionario” un movimiento encolumnado en torno a un
caudillo que sólo reparte indignidad, dependencia y miseria a mediano plazo
para la construcción de su poder
personal. Pero lo más condenable es el uso de los recursos del Estado para
cooptar fanáticos que metan miedo a quienes trabajan y luchan cotidianamente
por un país más noble y justo a través de su esfuerzo y se rebelan contra esta
farsa de militancia social que sólo genera más pobreza, más violencia y más
descontento social. Esos fanáticos militantes “confunden” pertenencia a un
grupo con fidelidad a la Patria. La Patria no es el caudillo que te regala
planes sociales y te hace cautivo de sus intereses personales. La Patria es el
cielo, la tierra donde naciste, las montañas, los mares, la cultura heredada,
el folklore, el acceso a la educación,
el trabajo digno, la gente que convive con uno, la fe en las creencias
religiosas, la camaradería entre todos y el orgullo de ser argentino.
Me parece muy sensata la medida
de quitarle el poder de reparto de planes sociales a la pseudo dirigente social
jujeña, Milagro Sala, y quitarle el acceso al dinero para que lo distribuya de
acuerdo a su conveniencia y criterio personal, y lo que es peor, sin rendición de cuentas. Es el Estado
provincial en todo caso el que debe administrar los planes sociales.
¡Cerrar el grifo del Estado a los
que se enriquecen a costa de los pobres es un ACTO DE JUSTICIA!
MI OPINION
By : El Arponero de la Tinta
By : El Arponero de la Tinta
No hay comentarios:
Publicar un comentario