La “furia loca” recientemente desatada en nuestra economía a
raíz de las remarcaciones de precios de los productos básicos de consumo, quita
de subsidios a la energía, aumento de las naftas, suba de alquileres, ajustes
salariales, etc. no hace más que despertar todo un proceso inflacionario que se
retroalimenta por si mismo. Este fenómeno que a corto y mediano plazo restringe
la capacidad de compra de los asalariados, se vuelve a su vez, en un monstruo
que se come al propio Estado; pues la caída en el consumo, reducirá también los
ingresos fiscales, ya sea vía impuestos indirectos, ya por vía recaudatoria
directa. Ni hablar de la quita de retenciones a los exportadores que no dejará
ni una sola moneda en las arcas del Estado.
Yo creo que el gobierno de MACRI
podría haber hecho las cosas de modo más inteligente y razonable. Sin prestar
demasiada atención a las recetas liberales más ortodoxas que proponen los
sectores más poderosos, los grupos concentrados de la economía y todo el arco
opositor a las ideas progresistas.
Achicar el Estado sin que el
sector privado asuma un rol protagónico en cuanto a absorber mano de obra es un
disparate. También es un disparate no haber consensuado primero con los gremios
las medidas a tomar y mandarse de una a
la aventura liberal.
Entiendo en la “previsibilidad”
que tiene que tener un país para hacer atractiva la inversión de capitales empresarios, nacionales y
extranjeros; pero también entiendo, en la “previsibilidad” de los actores
económicos que interactúan en el país. Si estos actores económicos no aceptan
las reglas de juego del mercado y el enfoque que pretende el gobierno, entonces hay que disciplinarlos con dureza.
En vez de pobreza cero hay que
hablar de inflación cero, puesto que la pobreza es fruto de la injusta
distribución del producido social, injusto reparto que se alimenta y
retroalimenta con la inflación.
Pero la inflación no se baja con
palabras ni teorías de salón, hay que tomar medidas concretas que disminuyan
los precios, hoy y ahora. Ningún “amanecido liberal” puede ayudarte en esto,
sólo tu sentido común o el de una experta ama de casa, tal vez lo logre, y no,
estos doctores de manual, que aplican teorís en el paño de una ruleta apostado a una ficha ganadora. ¡No se juega con la economía de un país!.
Aquí hay insensatez y reparto desigual de la riqueza. Esta ARGENTINA es del pueblo y no de los ricos.
Un gobierno pernonista hubiera entendido el juego. Pero debido a la excesiva personalización del poder y a arroigancia individual de ser protagonistas de la historia no enetendieron un carajo la doctrina del justicialismo y han permitido que el neoliberalismo domine la ARGENTINA.
Aquí hay insensatez y reparto desigual de la riqueza. Esta ARGENTINA es del pueblo y no de los ricos.
Un gobierno pernonista hubiera entendido el juego. Pero debido a la excesiva personalización del poder y a arroigancia individual de ser protagonistas de la historia no enetendieron un carajo la doctrina del justicialismo y han permitido que el neoliberalismo domine la ARGENTINA.
Presidente MACRI, si pretendes
que el mundo crea en ti y en el país, debes lograr primero que el pueblo que te
eligió renueve sus votos de confianza en tu gobierno. ¿Cómo? Haciendo lo que el
pueblo demanda, no, lo que te susurran al oído los AMANECIDOS LIBERALES. No
permitas que la “furia loca” enlode tu mandato y nos hunda a todos en el fango.
MI OPINION
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