Aplicar controles de precios a los productos que se
comercializan en los superrecados y en las tiendas minoristas es una medida
poco feliz , dado que la “inflación” no
es una “sensación térmica” del recalentamiento de la economía, sino una
respuesta a la triste manipulación de las variables macroeconómicas y al deterioro permanente de la estructura
de precios. Los productores y empresarios obtienen su beneficio a través del
producido y comercialización de los bienes que producen y venden. Si aumentan
los costes de producción y a ello se le suma una mayor presión tributaria, resulta lógico que los bienes se
encarezcan. No se puede “aplanar” la economía con mandatos de escritorio, pues
el resultado hipotético que se pretende obtener va a ser justamente lo contrario: menor oferta de bienes,
desabastecimiento, falta de estímulo a la explotación y recesión.
La Argentina debe volver a ser
una Nación Capitalista, dejar que el mercado se regule a si mismo y sentar las
bases jurídicas para que el juego entre oferta y demanda sea lo más
transparente posible.
La Argentina debe controlar el
gasto público, haciendo ajuste en aquellos ítem de la economía que no
generan BIENESTAR ni SATISFACCIÓN
SOCIAL : propaganda institucional, mantenimiento
de planteles “ñoquis” en las administraciones, ensalada de subsidios a
instituciones que no rinden balance de inversión, etc. Además de dejar de
licuar la riqueza nacional aguando el poder adquisitivo de la moneda emitiendo
billetes a lo perro.
“La realidad no se explica como respuesta a una
sola causa” , hay varios factores que coadyuvan a que la economía argentina
zozobre, entre ellos : la soberbia de los funcionarios que se aferran a una
“novela” de país progresista y no “ven” el hundimiento del TITANIC.
La novela creada por el oficialismo
ya no tiene rating y carece de seguidores. En los medios televisivos cuando
pasa esto, se levanta el programa y se sustituye por otro. Aquí debería hacerse
lo mismo.
Continuar con esta novela le
significa al país recesión, pérdida de reservas, mal humor social, inequidad en
el reparto y desconfianza externa. Así no habrá crecimiento NUNCA.
Sinceremos las variables
económicas, apoyemos a los pequeños productores, defendamos las inversiones de
los capitales privados, dejemos de subsidiar la ineficiencia y exijamos
excelencia , dejemos de amenazar a las empresas y ejecutemos políticas de
Estado para que halla una verdadera disciplina económica y los mercados sean
transparentes, combatamos la inflación , dejemos los micrófonos de lado y
repensemos el sistema capitalista. Es así, como saldremos adelante de esta “crisis”
autogestionada.
MI OPINION
No hay comentarios:
Publicar un comentario