En cada puerto tengo una novia;
¡soy marinero!.
¡soy marinero!.
Mi hogar es el mar y el cielo.
Soy un testigo del firmamento
y una gaviota que vuela
hacia el norte,
buscando el polo geográfico
con mi garguero, sediento.
No rindo culto a las autoridades.
Soy tan libre como el aire
y tan sutil como el viento.
Me acuesto en la pleamar
besando a mi luna
y me despierto con el sol
amarrado en mi pecho.
Tengo fiebre de amar
a una doncella;
mas no quiero una epopeya
de Titanes ni Quijotes.
Mi barco sigue su curso constante
entre mares y rías
soñando, cada hora,
el destino perfecto.
Así, vivo mi vida
contento del minuto,
y entregado a las olas
mi corazón se asume.
mi corazón se asume.
dueño.
La fe del marinero descansa en las olas.
¿Por qué abandonar mi nave si me regala la mar su perfume?
bY : El Arponero de la Tinta

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