Arde la llama de la
antorcha griega,
por el Olimpo, en sus andariveles;
mientras mancebos buscan sus laureles
tras una lucha atroz, mortal y ciega.
- No conocen la intriga palaciega,
ni que Cronos maneja sus papeles -
pero eufóricos matan por las mieles
de los aplausos que la chusma entrega.
Sus atléticos cuerpos, dibujados
de semidioses dignos de la gloria
obedecen al trazo de la historia
pero jamás al grito de la vida.
Mientras la diosa Palas Atenea
regocija su morbo en la platea,
la chusma aplaude el ser, ¡del homicida!.
por el Olimpo, en sus andariveles;
mientras mancebos buscan sus laureles
tras una lucha atroz, mortal y ciega.
- No conocen la intriga palaciega,
ni que Cronos maneja sus papeles -
pero eufóricos matan por las mieles
de los aplausos que la chusma entrega.
Sus atléticos cuerpos, dibujados
de semidioses dignos de la gloria
obedecen al trazo de la historia
pero jamás al grito de la vida.
Mientras la diosa Palas Atenea
regocija su morbo en la platea,
la chusma aplaude el ser, ¡del homicida!.
By: Alí Al Haded

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