En ese mar dejaré mi excusa
Entregaré mi vida a la sirena
tras un desnudo eterno y colosal;
su cuerpo besaré sobre la sal,
¡su cetro besaré sobre la arena!.
Arderá henchida de pasión, la vena
cuando su vino beba del misal
y goce del orgasmo angelical
en una noche azul de luna llena.
Y entre sus labios rojos atrapantes,
esclavo de sus montes y sus mares
a su dulzura quede ya amarrado,
Pues libaré su miel, ¡atormentado!,
del néctar de sus flores y azahares
hasta morir al fin, sin atenuantes.
By: El Arponero de la Tinta
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