jueves, 13 de marzo de 2014

Sobre el nuevo código penal

En un rejuntado de voluntades en el Congreso aprobarán leyes que el Ejecutivo promulgará.

En un rejuntado de leyes se conformará un nuevo código.

En un rejuntado de obediencia los jueces dictarán sentencia, o no.

La interpretación del nuevo código quedará sujeta a un rejuntado de pactos.

Mientras se conforma el nuevo código y se alinean las voluntades de los jueces, nuevos delitos incursionarán  en el escenario.

Pero el rejunte será obediente al tenor de lo que marca la letra, y la letra será la voz que interprete el rejunte.

La justicia se aferrara a la letra del rejunte.

El delito podrá esperar en el banquillo hasta tanto se defina el marco en el cual se inscribe su petulancia.

Ningún ciudadano  podrá invocar el privilegio normativo de la Constitución en aras de las garantías que postula aquélla, dado que las cautelares carecerán de privilegio de acción.

En fin, en el rejunte se dirimirá las cuestiones de derecho de los ciudadanos pero ya no en forma objetiva, sino conforme al criterio del poder que gobierne la Nación, según el rejunte logrado.


¡AMARILLO ES EL SOL CUANDO LO PINTAN CON CRAYONES!

¡PERO NEGRA SERÁ LA NOCHE CUANDO LA JUSTICIA OBEDEZCA A LA AVARICIA DE LOS INFAMES!

No hay comentarios: