En
su faz madurativa el hombre muta su pensamiento por imperio de la lógica o tal
vez por aburrirse de ser insensato.
Descubre
que su universo, antiguamente su entorno, no es tal y vé con ojos críticos la
realidad que lo sostiene en el peldaño del mundo.
Asimila
la sabiduría de una experiencia de vida y retoca las huellas de su presente y
futuro.
El
ayer es una mancha en la pared y sólo eso.
Entonces
reformula la estructura de su casa y pinta de colores vivos, cada plataforma
que lo encierra. Aspira la naturaleza del cambio y se somete al cloruro de
sodio de la pradera. No tiene remordimientos en su cuaderno ni asignaturas que
cumplir. Esta es la hora donde la libertad se manifiesta como pureza.
-
Soy un cretino ilustrado - se dice a sí mismo.
Pero
emancipado de odio y de rencor, sube al escenario con su guitarra eléctrica y
toca una melodía sutil pariendo la semifusa y el remiendo junto al do que la
lluvia acompaña y el viento perfecciona entre bemoles, tras un otoño de 2016.
By : El Arponero de la Tinta
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