PLEGARIA
Entelequia azul, mar en la
costa y cielo.
Fina costura entre lo
racional y lo emotivo,
trazo del viento en la arena,
ocaso
y luna perfumada de calas
entre fiebre y ajetreos de
bandadas
y efervescentes espumas en la
orilla.
Página sin número abierta en
el plexo
donde se acorrala el ascenso,
el ombligo lateral de una
tarde
y la plegaria del minuto
ante los matices verticales
del templo que desconecta al
ego.
Sujeto atravezado por el
predicado
y una pasión almidonada en la
estampa;
la geografía contempla la
brújula
y el norte muda de aguja.
El infinito se abre entre olas,
virando hacia el suceso
aledaño
insuflando el eco de su
universalidad.
¡Pero nada pueden hacer los
relojes ni el tiempo!
Es el supremo partir desde
una escala en la bahía.
Mas si, la luna, proclama el
albedrío, es necesario
otro astro gigante para
columpiar este suceso
y queme las naves...
y queme las naves...
NO quiero que muera la
sangre,
ni se pierda la vida de mi
mellizo.
¡Quiero otro pedazo de sol
que ilumine parejo!
By: El Arponero de la Tinta
No hay comentarios:
Publicar un comentario