Opino que el mensaje de FRANCISCO
a los curas y a la iglesia en general fue CONTUNDENTE.
Yo lo interpreto así : “Salgan de
sus aposentos y apacienten el rebaño”
Es que hay un cisma latente en el
seno de la iglesia católica parecido a la que sucedió con Lutero y Calvino, en
épocas de la reforma; aquellos que sostienen “la corporación y sus privilegios”
y los otros, que anhelan por devolver a la iglesia su “sello espiritual”
acercando el evangelio a los pobres, a los dolientes, a los sufridos, a los
perseguidos y acosados o víctimas de los poderes que rigen el mundo económico,
político y social planetario.
El cuestionamiento que se le hace
a la iglesia es su letargo para actuar y su silencio frente a la corrupción, la
desigualdad y el desprecio hacia los pobres que los gobiernos extreman en su
ejercicio del poder. Ante esto, se torna necesario romper el hielo de la
indiferencia y asumir un rol más comprometido.
Estamos a la víspera de un nuevo
PARADIGMA: Un nuevo reparto de justicia en lo económico, en lo social y en lo
político en el cual la iglesia debe asumir un papel más protagónico.
Y es a través de la austeridad y
el ejemplo como se convalida el mensaje para que la iglesia pueda influir en
los corazones de los gobernantes. Por tanto debe haber un "re avivamiento de la
fe" y un actuar consecuente con lo que se predica.
"Se busca una iglesia al servicio de la gente, y no, gente al servicio de una iglesia".
"Se busca una iglesia al servicio de la gente, y no, gente al servicio de una iglesia".
¡MI APLAUSO A FRANCISCO!
Nota : Nunca fui católico, pero acepto que las 2/3 del mundo evangelizado profesa esta religión. Entiendo que como institución social, la iglesia católica, (la más grande corporación eclesiástica del planeta) tiene un poder muy importante, por lo cual, apoyo todo intento por reformar su proceder frente a la problemática que hoy aqueja al mundo. Su voz no pasa desapercibida por los centros de poder.
No vería con malos ojos que el VATICANO reparta sus riquezas entre los pobres. ¿Lo hará?
Nota : Nunca fui católico, pero acepto que las 2/3 del mundo evangelizado profesa esta religión. Entiendo que como institución social, la iglesia católica, (la más grande corporación eclesiástica del planeta) tiene un poder muy importante, por lo cual, apoyo todo intento por reformar su proceder frente a la problemática que hoy aqueja al mundo. Su voz no pasa desapercibida por los centros de poder.
No vería con malos ojos que el VATICANO reparta sus riquezas entre los pobres. ¿Lo hará?
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