Soy
una imagen posible en un espejo.
Mi
contrario me dice que su reflejo no soy.
El
objeto adquiere dimensión y entidad;
Por
lo tanto, ni el espejo ni la imagen
me devuelven mi yo.
me devuelven mi yo.
Es
suficiente para mi. el axioma,
por el cual mi dimensión es barro y tiempo.
Será
cuestión de intrigantes ecuaciones
atrapar mi cuerpo en el plano.
¡Dejaré
a las mentes más selectas repensar el cosmos!.
Entretanto,
te imaginaré desnuda al amanecer
soplando en mi dirección,
transfundida
en las aguas
de
mi océano impar.
¡No
serás una gaviota sin alas
ni una sirena sin voz!
Prodigarás
mi siembra en el absoluto
y
darás un mentís al rugiente mar que soborna
al
grito de la vida,
por
dos coronas de esperanzas.
No
tendré como imagen la magia del espejo,
pero
sí, la gracia de tu vientre,
eterna
y mágica.
By : El Arponero de la Tinta

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