Tras el embrujo de
una tarde
La letra de mi amor no está vencida
ni el pulso de mi mano aniquilado;
allende entre los mares, el costado
de mi querer, por ti, mujer, trepida.
En tu cereza casta, ¡amanecida!
mi corazón te busca asimilado
y sobre el dulce pecho transpirado,
posa mi labio y lengua derretida.
Anhelo de ti, toda geografía,
el mapa exacto de tu flor y celo
para adorarte cuando mi porfía
robe de ti, tu dulce caramelo
y tras besar las uvas de tu estría...
sienta la potestad del mar y el cielo.
La letra de mi amor no está vencida
ni el pulso de mi mano aniquilado;
allende entre los mares, el costado
de mi querer, por ti, mujer, trepida.
En tu cereza casta, ¡amanecida!
mi corazón te busca asimilado
y sobre el dulce pecho transpirado,
posa mi labio y lengua derretida.
Anhelo de ti, toda geografía,
el mapa exacto de tu flor y celo
para adorarte cuando mi porfía
robe de ti, tu dulce caramelo
y tras besar las uvas de tu estría...
sienta la potestad del mar y el cielo.
By : El Arponero de la Tinta

No hay comentarios:
Publicar un comentario