A
LA SIRENA BLANCA
Lleva
de azul sus ojos cual reflejos del mar,
de
la diáfana luz de un intenso desvelo ;
morados
son sus labios que ya quiero besar
y
rubia cabellera cual el sol de mi cielo.
Henchida
de amor lleva sus pechos, mi sirena,
sus
pezones de miel me invitan a soñar
en
el dulce sabor del manjar de su avena
¡que
mi cerebro estalla, no puede ya pensar!
Junto
a ella, dormita mi fe toda y esperanza,
¿dónde
hallaría un norte mi vida de arponero
si
la sirena blanca, no desatara mi andanza?
Transfundida
entre lunas, ¡su coraza es acero!
y
su porte guerrero, mi armadura y mi lanza;
a
la sirena blanca, la quiero, en mi sendero.
By : El Arponero de la Tinta

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