Gozar de buena salud, tener
trabajo, una vivienda, un plato de comida y una familia (esposa,, novia, hermanos, hijos, nietos, padres) que te contenga y
luchar por un ideal que mantenga vivo el espíritu humano, es, ciertamente, la
base sobre la que edificamos nuestra felicidad.
Luchar además para que todos
tengan lo mismo es nuestro deber.
No creo en el aditamento material superfluo que agrega
ruido a todo, ni tampoco en el agregado cultural que obliga a inmolarse en pos
de un seudo prestigio social, vano y efímero.
¡No necesitamos ruido para vivir
y ser felices! ¡necesitamos ser amigos de todos y agradecer a DIOS por lo que
somos y tenemos.
Ese es el principio y la llave o
el camino hacia la felicidad.
¡Goza de lo que tienes y no
ambiciones el crepúsculo cuando en tu
muro el afluente del mar y el desnudo de la luna te obsequian su contenido!.
Hoy se cayeron todos los
paradigmas y las banderas lucen todas, a media asta.
El tiempo transpira su camiseta y
somos marionetas del destino.
Toma lo tuyo y deja que los otros
tomen lo de ellos; ¡que no exista más violencia!
Mañana te llegará la factura por tu consumo, ¿Para qué sirvió
entonces tu finita existencia?
Aprovecha a vivir , a sonreír y
gozar con lo que tienes, no adules a los miopes que no ven el aura, adula a los
pobres que sus ojos vislumbran la verdadera esencia y pueden enseñarnos a
comprender el significado de la vida.
MI YO, EL ARPONERO
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