Al patrón o alcalde de una administración no se lo debe adular por las obras que realiza, dado que para eso fue electo; se lo debe respetar y rendir homenaje por hacer lo que debe con nuestro dinero. Es nuestro administrador y debe rendir cuentas al pueblo de toda su gestión. No es ningún DIOS, es solamente nuestro representante; un hombre, no más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario