"En la escala infinita del tiempo, la vanidad del hombre no excede la magnitud del segundo"
La rueda del destino, a veces, hace que las cosas no parezcan como lo que son y momentáneamente el "segundo" hace brillar la locura de un retazo. Yo lamento mucho que mortales vivientes se aten a esa esperanza pasajera y se cuelguen de ese retazo. Me duele la sincronización del reloj y también el sojuzgo de los otros mortales que atrapan su conciencia en el pasto de la seudo - gracia, de la efímera gloria que otorga el prestigio y el poder. Yo, quizás , "no califique" para llegar al número de ese encumbrado mundo, pero me siento enormemente amarrado a la faena de mi arpón.
A diferencia de ellos, mi trajinar, ¡no tiene cota!.
La rueda del destino, a veces, hace que las cosas no parezcan como lo que son y momentáneamente el "segundo" hace brillar la locura de un retazo. Yo lamento mucho que mortales vivientes se aten a esa esperanza pasajera y se cuelguen de ese retazo. Me duele la sincronización del reloj y también el sojuzgo de los otros mortales que atrapan su conciencia en el pasto de la seudo - gracia, de la efímera gloria que otorga el prestigio y el poder. Yo, quizás , "no califique" para llegar al número de ese encumbrado mundo, pero me siento enormemente amarrado a la faena de mi arpón.
A diferencia de ellos, mi trajinar, ¡no tiene cota!.
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