PROLOGO DEL AUTOR
Obsérvese que la historia que
intento narrar no pertenece a una época
pretérita ni futura, digamos que carece de tiempo. Es una historia como
cualquiera otra que toma escenas pintorescas y las presenta como surgen, sin
enfatizar en la forma ni caer en los vestidos o moldes clásicos.
No pretendo entusiasmar a la
platea lectora con mis dotes de escritor, pues carezco de talento literario,
sólo intento armar un rompecabezas con los grafos de mis dedos y encontrar una
salida, más o menos, elegante a esta ridícula prosa que por cierto, pretende
ser entusiasta, aunque dependerá de vuestra integridad y juicio, en calificarla
como buena o mala. El hecho que logre o no el éxito en esta empresa en la que
me he embarcado no son tan importantes como el saborear o disfrutar de este
apasionado invento a cuyo ejercicio me abandono.
1 - ARDE TROYA
Tose como loco y escupe fuego
cada vez que lo hace. Incendiará la villa otra vez. No sé quien le dijo que
fume tabaco negro, no puede hacerlo, él
es un dragón. Los dragones por su genética fantástica no deben fumar.
¿Adónde se vio que un cachorro de dragón se fume un puro? Este mundo está cada
vez más loco. La culpa no es de él, sino de sus amigotes de parranda, que lo
llevan por la senda del vicio. Habrá que
amarrarlo al poste de cemento y darle unos baldazos de agua fría para que deje
de toser. Esa fue la receta del médico y no creo que exista otra idea mejor. En cuanto a sus amigotes será necesario
persuadirlos de no molestarlo más, ni llevarlo por los caminos tortuosos de los
hombres; pues un dragón no es un humano que pueda hacer lo que quiera en sus
ratos libres, él se debe a su impronta y ser una criatura mitológica que
atemoriza por su enorme bocanada de fuego que exhala de su nariz al enojarse y
suda lava de su cuerpo cuando la biología
lo obliga a excretar salitre de azufre de sus venas. Asimismo
resultaría útil que lo adoctrinen acerca
de la forma en que los dragones se manejan en la historia para crecer y convertirse
en un adulto y no, únicamente, en una monstruosa figura alada que sólo sirve
para retén en películas de ficción. Hay que educar a DRAGOMONCHO a ser lo que natura obliga o de lo contrario
a descender al infierno de DANTE.
Dragomoncho está sentado en la
colina y observa la aldea humana sin entender un comino la esencia de los
habitantes del lugar. Está entusiasmado mirando el corredor de los hombres,
chupando su paleta de fuego y rascándose la barriga. Tiene por delante un
futuro incierto, sabe que está solo, y que lo espera una jornada interminable. Sus
ancestros le han dado una idea inacabada de su fogosa naturaleza y no sabe como
ni cuando ejercerá su loca travesía. Sigue observando y chupando su paleta mientras pasan las horas
de aquel domingo de mayo. Se siente aburrido en esta esfera y no logra dar con
su cometido y despliega sus alas con un aleteo coloidal que agrieta las paredes
del risco y despierta una tromba de piedras que sojuzgan el paisaje con
portento sismódico y desde lo alto orada el monte y rompe la geografía.
Se mece, Dragomoncho, sobre el cielo en vértigo de nubes y corre en el firmamento como imán de la tierra, rompiendo las esferas del reloj tras un eclipse de polvo en el viento serrano.
Se mece, Dragomoncho, sobre el cielo en vértigo de nubes y corre en el firmamento como imán de la tierra, rompiendo las esferas del reloj tras un eclipse de polvo en el viento serrano.
Anida en su alma el deseo del
orden y la plegaria del tiempo buscando justicia y traza en su vuelo; una
excusa que lo arrime al espejo de la historia. Carece de Facebook para chatear con otros dragones y no tiene cuenta en Twitter para conectarse con otras almas.
Entonces pondera la gloria infinita del cielo y desciende a escupitajos su hechizo de fuego sobre la isla de TROYA, y todos los mortales se vuelven estatuas de cera , por tan sólo un resoplido de su bocaza.devuelve el orden a la geografía humana.
Ningún caballito en pie, para souvenir queda de la batalla; ¡Sólo cenizas de una estúpida contienda, entre pueblos, por trofeos y medallas!.
Entonces pondera la gloria infinita del cielo y desciende a escupitajos su hechizo de fuego sobre la isla de TROYA, y todos los mortales se vuelven estatuas de cera , por tan sólo un resoplido de su bocaza.devuelve el orden a la geografía humana.
Ningún caballito en pie, para souvenir queda de la batalla; ¡Sólo cenizas de una estúpida contienda, entre pueblos, por trofeos y medallas!.
(Continuará)
EL ARPONERO DE LA TINTA
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