martes, 31 de mayo de 2016

EL DRAGON ENAMORADO



PROLOGO DEL AUTOR

Obsérvese que la historia que intento narrar no pertenece a  una época pretérita ni futura, digamos que carece de tiempo. Es una historia como cualquiera otra que toma escenas pintorescas y las presenta como surgen, sin enfatizar en la forma ni caer en los vestidos o moldes clásicos.
No pretendo entusiasmar a la platea lectora con mis dotes de escritor, pues carezco de talento literario, sólo intento armar un rompecabezas con los grafos de mis dedos y encontrar una salida, más o menos, elegante a esta ridícula prosa que por cierto, pretende ser entusiasta, aunque dependerá de vuestra integridad y juicio, en calificarla como buena o mala. El hecho que logre o no el éxito en esta empresa en la que me he embarcado no son tan importantes como el saborear o disfrutar de este apasionado invento a cuyo ejercicio me abandono.


1 - ARDE  TROYA


Tose como loco y escupe fuego cada vez que lo hace. Incendiará la villa otra vez. No sé quien le dijo que fume tabaco negro, no puede hacerlo, él  es un dragón. Los dragones por su genética fantástica no deben fumar. ¿Adónde se vio que un cachorro de dragón se fume un puro? Este mundo está cada vez más loco. La culpa no es de él, sino de sus amigotes de parranda, que lo llevan por la senda del vicio. Habrá  que amarrarlo al poste de cemento y darle unos baldazos de agua fría para que deje de toser. Esa fue la receta del médico y no creo que exista otra idea mejor.  En cuanto a sus amigotes será necesario persuadirlos de no molestarlo más, ni llevarlo por los caminos tortuosos de los hombres; pues un dragón no es un humano que pueda hacer lo que quiera en sus ratos libres, él se debe a su impronta y ser una criatura mitológica que atemoriza por su enorme bocanada de fuego que exhala de su nariz al enojarse y suda lava de su cuerpo cuando la biología  lo obliga  a excretar  salitre de azufre de sus venas. Asimismo resultaría útil que lo adoctrinen  acerca de la forma en que los dragones se manejan en la historia para crecer y convertirse en un adulto y no, únicamente, en una monstruosa figura alada que sólo sirve para retén en películas de ficción. Hay que educar a DRAGOMONCHO  a ser lo que natura obliga o de lo contrario a descender al infierno de DANTE.

Dragomoncho está sentado en la colina y observa la aldea humana sin entender un comino la esencia de los habitantes del lugar. Está entusiasmado mirando el corredor de los hombres, chupando su paleta de fuego y rascándose la barriga. Tiene por delante un futuro incierto, sabe que está solo, y que lo espera una jornada interminable. Sus ancestros le han dado una idea inacabada de su fogosa naturaleza y no sabe como ni cuando ejercerá su loca travesía. Sigue observando  y chupando su paleta mientras pasan las horas de aquel domingo de mayo. Se siente aburrido en esta esfera y no logra dar con su cometido y despliega sus alas con un aleteo coloidal que agrieta las paredes del risco y despierta una tromba de piedras que sojuzgan el paisaje con portento sismódico y desde lo alto orada el monte y rompe la geografía.
Se mece, Dragomoncho,  sobre el cielo en vértigo de nubes y corre en el firmamento como imán de la tierra, rompiendo las esferas del reloj tras un eclipse de polvo en el viento serrano.

Anida en su alma el deseo del orden y la plegaria del tiempo buscando justicia y traza en su vuelo; una excusa que lo arrime al espejo de la historia. Carece de Facebook para chatear con otros dragones y no tiene cuenta en Twitter para conectarse con otras almas.
Entonces pondera la gloria infinita del cielo y desciende a escupitajos su hechizo de fuego sobre la isla de TROYA, y todos los mortales se vuelven estatuas de cera , por tan  sólo un resoplido de su bocaza.devuelve el orden a la geografía humana.
Ningún caballito en pie, para souvenir queda de la batalla; ¡Sólo cenizas de una estúpida contienda, entre pueblos, por trofeos y  medallas!.


(Continuará)

EL ARPONERO DE LA TINTA


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