Cuando
la luna asome en el estero,
en
esta noche plena de nostalgias
mi
fiebre sosegando y mis neuralgias;
de
tu hoguera, la llama ardiente quiero.
Y
quiero de la lumbre o de las brazas
todo
el ardor posible de tu pira
gozoso
del amor que en mi transpira
sintiendo
que en tus pechos me atenazas.
El
absoluto busco de tu cielo,
el
jugo de tu savia o de tu tallo,
el
beso del amor que tú recreas;
sin
importar bitácora ni vuelo
sobre
la mar crecida, tu voz hallo...
¡cual
ese dulce son de las mareas!.
By
: El Arponero de la Tinta

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